sábado, 3 de marzo de 2012

Volvió o no

Volvió de un viaje por el espacio, de un sueño o de la locura. Volvió o no volvió. Y sus sentidos estaban totalmente distorsionados. No sé acordaba nada de su vida anterior a ese regreso, no podía aclarar sus ideas. Algunas cosas le resultaban conocidas y algunas personas, pero no estaba seguro quien eran realmente. Salió de la casa en donde se despertó y empezó o cree que empezó la confusión, las personas le dijeron algo que no entendió. No sabe ni siquiera si en el mismo idioma que el habla, que no sé sabe si sabe algún idioma o si es el mismo que antes. No habla, no entiende lo que los demás dicen, ni en la casa ni en la calle. Parece todo tan raro para él.
Quiere encontrar un lugar donde haya tranquilidad, donde no haya ruido de ciudad, donde nadie hable ni le hable. Camina, corre, camina, corre. No tiene agua ni comida, hace mucho calor en la ciudad. No quiere comprar, ni si quiera se le ocurre la idea de comprar agua. Pero no tiene sed por el momento. No encuentra ningún lugar ni tampoco se le ocurre algún lugar donde ir. Ni siquiera se sabe si piensa o actúa solo por instinto. Tampoco se sabe si busca un lugar en silencio, pero se puede deducir fácilmente porque corre y camina tapándose los oídos.
Siente que algo le falta, pero no sé da cuenta que, está totalmente vestido, así que eso no es, quizás dinero le falte, pero para qué. Alguna persona quizás, no, eso seguro que no es porque no quiere estar con nadie. Quizás tenga sed, puede ser que sea eso porque ya hace varias horas que salió de la casa y no tomo ni una gota de agua en todo el día, quizás el día anterior tampoco.
Sigue buscando eso que tanto anhela o pareciera que anhela. La cabeza no volvió a la normalidad, si alguna vez estuvo normal, si en realidad es eso normal. Pero no volvió al estado normal de los seres humanos. Sigue corriendo, encuentra un rio, ahí se da cuenta de que lo que tiene es sed, realmente era eso lo que necesitaba de hace un tiempo. Como un animal, o lo que consideramos animal, el hombre quiere meter la cabeza para tomar agua. Le cuesta llegar, aunque el rio está bastante alto. Justo en el momento que está por llegar a tomar, un grupo de chicos pasa por ahí y uno para hacerse el gracioso y llamar la atención de los demás lo empuja. El hombre no sé acordaba como nadar, quizás nunca supo.

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